Curiosidades

Síndromes del viajero: una realidad de muchos turistas

tipos síndromes del viajero

En el momento de emprender un viaje, todo son ilusión y expectativas sobre el lugar que vas a conocer. Sientes curiosidad por la cultura, la gastronomía, la lengua y sus hábitos. Sin embargo, no todo lo que idealizas del destino tiene que corresponder con la realidad y puede no ser como lo imaginas. En estos casos, tu cuerpo y tu mente reaccionan, y a esta reacción se la denomina como síndromes del viajero.

Quizá la ciudad no es lo que esperabas y las gentes tampoco. A los viajeros más sensibles, este shock entre la realidad y su imaginación le provoca malestar o les cambia la vida para siempre, según el sentido de dicho impacto.

Es por esa razón que los expertos recomiendan no hacerse grandes expectativas antes de cada viaje, y que sea ese nuevo lugar el que se muestre tal cual es. En ese momento, sabrás si cumple tus expectativas o no. De esta manera, evitarás caer en alguno de los síndromes del viajero.

Síndromes del viajero: ¿en qué consisten?

Los síndromes del viajero hacen referencia al impacto que sufren los turistas al llegar a un lugar nuevo. Puede que este impacto sea positivo o negativo, dependiendo de las expectativas del turista antes de llegar a su destino: quizá porque es mejor de lo que pensaba (impacto positivo) o todo lo contrario (impacto negativo).

Síntomas de que estás sufriendo un síndrome del viajero

¿Cómo saber si estás sufriendo un episodio de cualquiera de los síndromes del viajero que se conocen?

En muchos casos, al ser una respuesta emocional, no se sabe si se trata de una reacción al lugar o al momento en el que se produce la visita. A la hora de viajar, el estado anímico y personal de la persona va a influir en la percepción de lo que ve.

Como patrón más o menos común a todos los síndromes de viajeros conocidos, nuestro cuerpo experimenta un incremento brusco del ritmo cardíaco, pudiendo llegar incluso a sentir palpitaciones. También se suele generar confusión y sensaciones de vértigo. Las alucinaciones son otro de los síntomas que te pueden indicar que estás inmerso en el síndrome. En aquellos casos en los que se produce una decepción, la reacción anímica es sufrir una depresión del ánimo.

¿Qué síndromes del viajero existen?

Lo más curioso de los síndromes del viajero, es que ocurren con mayor frecuencia en las ciudades más famosas del planeta. Debido a las grandes expectativas de los turistas al llegar a lugares distintos a los que siempre soñaron. Tal es el caso de París, Florencia, Nueva York, Jerusalén o la India.

Dentro de este marco, estos son los síndromes del viajero más comunes. Y todos ellos tienen algo en común: hacen referencia al lugar que los genera.

Síndrome de París

síndrome del viajero, parís

Este síndrome tiene una particularidad: ocurre mayoritariamente a los turistas japoneses. Resulta que, cuando estos se atreven a visitar la famosa “ciudad del amor” lo hacen con gran ilusión y una imagen un tanto idealizada. Así que cuando la visitan sufren una gran decepción que les provoca alteraciones psicológicas. En los casos más graves incluso deben acudir a los hospitales. 

¿Qué les ocurre? París no resulta ser para un turista la ciudad tranquila y romántica que pensaban. Por lo tanto, se pueden presentar crisis emocionales, ataques de pánico o de ansiedad, al igual que desmayos.

Tal es el grado de afectación del síndrome de París en los turistas japoneses que la embajada japonesa en la ciudad francesa ha dispuesto un centro de atención telefónica para cualquier afectado por los síndromes del viajero. El objetivo: evitar cualquier altercado que tenga desenlaces trágicos.

Síndrome de Stendhal

Descubre Síndrome del viajero en florencia

Este es un síndrome un tanto más artístico. Pues es común sobre todo en la ciudad de Florencia, cuna del arte renacentista. Es el destino predilecto por los amantes del arte gracias a que, literalmente, en cada esquina puedes encontrar una obra artística.

Florencia es una ciudad de ensueño, donde más de uno soñaría con vivir. A diferencia de París, es un lugar tranquilo, en el que puedes admirar cada obra.

Aunque algunos consideran que es excesivamente artística y es allí donde se da otro de los síndromes del viajero. El síndrome de Stendhal o síndrome de Florencia consiste en la exposición excesiva a obras artísticas que genera reacción física o mental.

En definitiva, se trata de que la sobreexposición a tanta obra de arte de incalculable valor y extraordinaria belleza sobrepasa al viajero, le provoca vértigos, mareos, alucinaciones o necesidad de ver más como consecuencia del síndrome de Stendhal.  

A quienes les afecta no pueden controlar su pasión por el arte, etando en una ciudad llena de museos y de obras de relevancia. Como la Venus de Botticelli o el David de Miguel Ángel, entre muchas otras.

Los síndromes del viajero por lo general se presentan cuando el viajero no cumple con sus expectativas. La diferencia es que, en el de Stendhal, éstas son sobrepasadas.

Los síntomas del Stendhal son parecidos a los de otros síndromes del viajero. Así que, si cuando contemplas la basílica de Santa María del Fiore, sientes palpitaciones aceleradas, mareos y hasta alucinaciones, en los casos más extremos, puede que sufras del Síndrome de Florencia.

Henri-Marie Beyle – Stendhal dice:

«Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme».

Síndrome de Jerusalén

Conoce síndrome del viajero religioso

Es sabido que Jerusalén es una de las ciudades más visitadas por los que hacen peregrinaciones. Por lo cual, no escapa de los síndromes del viajero. Tratándose del tema religioso, las personas tienden a ser más sensibles de lo normal. Así que están expuestas al síndrome del peregrino, como también se le conoce.

Este síndrome de viajero es también frecuente en el Vaticano y otros lugares de importancia religiosa.

Este es uno de los síndromes del viajero más curioso, puesto que las personas que lo sufren suelen sentirse fuertemente identificadas con personajes bíblicos, estando en tierra sagrada.

Por lo tanto, adquieren características de tal personaje, como la vestimenta para, finalmente, entrar en muchos casos en una especie de trance religioso. Hay quienes tratan de personificar a Moisés, Judas o, incluso, a Jesús.

Síndrome de la India

síndrome del viajero india

A diferencia de los síndromes del viajero anteriores, este es uno con consecuencias muy lamentables. En este caso, se cumple la premisa de que los que imaginan un lugar de una forma terminan encontrando algo muy distinto.

Y es que muchos de los turistas que viajan a la India lo hacen en busca de la espiritualidad por la que se conoce este país. Aunque muy pocos son conscientes de la realidad existente y lo que podrán ver en el lugar.

Lo cierto es que sea habitual que el viajero con altas expectativas no encuentra la calma que espera, sino un lugar con pobreza extrema. Además de muy pocas condiciones higiénicas aptas para el turista.

Por esa razón, se produce un estado de paranoia y psicosis en la persona que se impacta con esta realidad y se crean situaciones de rechazo.

Mientras que los otros síndromes del viajero que hemos visto en los párrafos precedentes tenían un componente más lúdico, aquí el síndrome puede degenerar en situaciones personales muy graves, por lo que, si vas a viajar a la La India, es recomendable investigar qué nos vamos a encontrar. El shock puede ser muy perjudicial.

Síndrome del viajero eterno

¿Has vuelto de un viaje y solo sientes nostalgia por volver? ¿Sientes que tu vida no está ya en esta ciudad sino allí donde viajaste? Es cierto que algunos viajes cambian la vida.

Se puede encontrar el estilo de vida que siempre se quiso llevar; el ambiente más adecuado para desarrollarte personal o profesionalmente; pero cuando esto genera un cuadro de ansiedad, entonces hablamos de uno de los síntomas del viajero menos conocido: el síndrome del viajero eterno.

Algunos síntomas comunes son el aburrimiento por la vida que llevan en tu casa, la añoranza, cambios en las dinámicas de las relaciones personales priorizando las adquiridas, o se tiene la sensación de que te estás perdiendo experiencias que quieres vivir.

Si quien lo sufre opta por regresar a ese lugar, se encontrará con que los recuerdos que ha generado esa experiencia no se corresponden con la realidad. Por ello, continúan viajando en busca de ese lugar al que pertenecer.

¿Te sientes identificado con alguno de estos escenarios? Tranquilo, ninguno de los síndromes del viajero, es permanente. Se trata sólo de un estado momentáneo, que no se considera grave a nivel anímico. Eso sí, si percibes que es algo habitual cada vez que viajas, sería recomendable aprender a controlar tus emociones y se conscientes del posible shock cultural que vas a vivir. ¡Toma las precauciones necesarias a la hora de viajar!

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