Europa

Los 10 pueblos más bonitos de Madrid que deberías visitar

Pueblos más bonitos de Madrid

No hace falta irse de vacaciones al sudeste asiático para disfrutar de entornos idílicos. De hecho, después de leer nuestra lista de los pueblos más bonitos de Madrid seguro que aparcas, al menos durante un fin de semana, los destinos internacionales para disfrutar del patrimonio nacional.

¿Cuáles son los 10 pueblos más bonitos de Madrid?

Nuestro top ten no sigue ningún orden específico. Y como por algún municipio tenemos que empezar, lo hacemos por Rascafría, una de las paradas más castizas del plantel propuesto.

1. Rascafría

Rascafría

Situado en pleno Valle del Lozoya se encuentra este pueblo antiguo. Nada más acercarse a sus fronteras podemos disfrutar de una vista privilegiada del Monasterio de Santa María del Paular.

Este hito arquitectónico fue fundado en el año 1390, y estuvo ocupado casi 500 años por la orden de La Cartuja, pasando a manos benedictinas en 1945 (hasta la actualidad).

Pero si hay algo que diferencia a Rascafría es su arquitectura tradicional, que puede apreciarse en la mayoría de viviendas de la localidad. Algunas de ellas son de corte rural. Lo más destacable, al margen del Monasterio es el ayuntamiento (principios del s. XX) y la Iglesia de San Andrés Apóstol (s. XV).

2. Chinchón

Chinchón

Su nombre ya invita a visitarlo. No en vano, es uno de los pueblos con más alma de la Comunidad. Así lo pensaron las autoridades competentes, al menos, que en 1974 lo declararon Conjunto Histórico Artístico.

La Plaza Mayor es uno de sus mayores alicientes, de la que parten innumerables callecitas disfrutables tan solo a pie. Por otro lado, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es uno de los altos básicos. En su interior se encuentra un cuadro de Goya.

Algo que caracteriza, también, a este pueblo es su dilatada oferta de gastronomía tradicional. El anís del municipio, su aceite y el vino son productos igualmente promovidos en los diferentes establecimientos de la villa.

3. San Lorenzo de El Escorial

San Lorenzo de El Escorial

El traslado de la corte de Toledo a Madrid, orquestado por Felipe II en 1561, fue el hito que marcó el nacimiento de este municipio, otrora aldea. La construcción del Monasterio de El Escorial, nuestra obra renacentista más destacada, impulsó su crecimiento, y, actualmente, es una visita obligada que puede compatibilizarse con un recorrido por las calles del pueblo homónimo. La declaración de esta villa como parte del Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO desarrolló el turismo, abriendo al gran público otros edificios de renombre, como el Teatro Real Coliseo de Carlos III,  la Iglesia de San Bartolomé o la Plaza de Jacinto Benavente.

4. Horcajuelo de la Sierra

Horcajuelo de la Sierra

Con apenas un centenar de habitantes en la temporada invernal, su situación en el norte de la región brinda un paisaje diferente, arraigado al frío de la Sierra del Rincón. Se trata de una estampa sin igual, perfectamente conservada, que recuerda a algunos paisajes rurales de Castilla y León.

La principal protagonista de su arquitectura es la piedra, que compone un paisaje urbano equilibrado. Tanto aman sus vecinos la homogeneidad, que hace años acordaron no cambiar la estética general de las fachada de sus casas.

Después, la Iglesia de San Nicolás de Bari y el Museo Etnológico son los atractivos más señalados.

5. Prádena del Rincón

Prádena del Rincón

Casi al lado del anterior núcleo integrado en nuestra lista de los pueblos más bonitos de Madrid está Prádena del Rincón. A 90 km de la capital, y enmarcado en una suave colina, está este hermoso municipio partido en dos por la vía central.

La Plaza del Ayuntamiento es especialmente bella, así como la de la Iglesia Parroquial de Santo Domingo de Silos. El pórtico de este último templo es uno de los mayores exponentes del mudéjar madrileño.

6. Cadalso de los Vidrios

Cadalso de los Vidrios

Esta localidad estuvo, en otro tiempo, habitada por los celtíberos, luego por los romanos, y más tarde por los musulmanes. Goza de una ubicación privilegiada en términos estratégicos, lo que unido a la gran belleza de la zona, justifica su reutilización por parte de varias civilizaciones.

La naturaleza colindante destaca por su exuberancia de montaña, y la fauna autóctona abundante. Así, es posible realizar numerosas excursiones y travesías por algunos parajes inolvidables.

En cuanto al patrimonio cultural, se puede visitar el Palacio de Villena, de inspiración renacentista. Sus jardines se han ganado la tipificación de Bien de Interés cultural.

Y la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción tampoco desmerece en relevancia, así como la Fuente de los Álamos.

7. Talamanca de Jarama

Talamanca de Jarama

Talamanca adquiere su apellido del río Jarama, en cuya orilla se encuentra la localidad. Lo más destacable es su cuidado ambiente medieval y la oferta cultural protagonizada por muestras de los diferentes pueblos que se asentaron aquí.

El puente romano, a menos de un kilómetro del pueblo es una parada obligatoria. También lo es el parque de La Chopera, magnífico entorno para dar un paseo.

Por su parte, el Ábside de los Milagros es lo que queda de un templo románico-mudéjar que corona la Plaza Mayor.

En las afueras se puede contemplar la muralla, de origen incierto. Y no podemos marcharnos sin visitar la Cartuja del siglo XVII.

8. Miraflores de la Sierra

Miraflores de la Sierra

Lo más destacable de esta villa es el Álamo, situado en la plaza principal; orgullo del pueblo. No está muy claro quien lo sembró, no obstante, se infiere que pudo haber sido plantado allá por el siglo XVIII. La lástima es que murió en 1990, aunque su tronco aún sigue en pie como símbolo de la localidad.

Se trata de un pueblo bastante turístico. Ubicado en la Cuenca Alta del Manzanares, la naturaleza es otro de sus principales reclamos. El pueblo brinda una panorámica ideal del entorno desde su posición elevada, a 1.150 metros de altura.

En cuanto a sus maravillas arquitectónicas, podemos decir que la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora es el hito más destacado. Comparte importancia, eso sí, con la ermita de San Sebastián y la de San Blas.

El hospital antigua, que ahora es una residencia para mayores, merece una vista igualmente.

9. Buitrago del Lozoya

Buitrago de Lozoya

Otro pueblo medieval bien conservado de fundación romana. Concretamente, en el año 190 a.C.

Ya en una época más reciente, fue la frontera de las dos Castillas, y la sede del primer marqués de Santillana. Goza de la protección de una muralla nombrada Monumento Nacional en el año 1931. Esta se conserva casi intacta.

El castillo y el acueducto son interesantes, sin duda, pero quizás la mejor manera de ver Buitrago es a pie, mientras se recorren las calles estrechas cargadas de historia y encanto.

Hace unos años, en 2011, su Navidad, que promueve un Belén Viviente fue declarada Fiesta de Interés Turístico Regional por la singularidad de los festejos

10. Patones de Arriba

Patones de Arriba

Por último, Patones está situado en el nordeste de Madrid. Se caracteriza por las casitas bajas y las fachadas de piedra pizarra, algo que el turismo no ha pasado por alto.

Otro de sus alicientes es que no se puede transitar en coche por sus calles, lo que lo convierte en un lugar ideal para conseguir relajarse durante una jornada de vista, o unos días de estancia.

Si queremos, se pueden realizar bastantes excursiones y disfrutar de los parajes aledaños.

En fin, esperamos que este repaso de los pueblos más bonitos de Madrid sirva para dar a conocer los encantos rurales de esta Comunidad tan asociada a su capital extremadamente urbana.

Los 10 pueblos más bonitos de Madrid que deberías visitar
5 (100%) 3 voto[s]

Ver comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Populares

Subir