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Perpiñán ¿Que ver y hacer en la capital de la Cataluña Francesa?

perpignan o Perpiñán

Para los viajeros más curiosos, recalar en el Sur de Francia puede darnos una más que grata sorpresa que no esperábamos. Visitar Perpiñán, capital de la Cataluña Francesa, es un plan que no dejará a nadie indiferente. Atrás quedaron los tópicos de los españoles que pasaban la frontera para ver películas prohibidas por la censura española.  Esos tristes años se acabaron hace ya mucho tiempo. Esta ciudad es absolutamente hermosa y espectacular y desde, luego, merece la pena una visita, o quizás más.

Se le llama la Cataluña Francesa porque conserva muchas costumbres catalanas: idioma, cultura, idioma, gastronomía, etc. Fue parte de la Corona de Aragón y se conservan las costumbres de hace más de 800 años. Como ellos dicen, llevan a Cataluña en el corazón. Ubicada en los Pirineos Orientales franceses, además de la elegante belleza de esta ciudad, su entorno natural es fascinante.

Caminar por sus callejuelas, una primera toma de contacto

Para hacer un primer y relajado descubrimiento de Perpiñán, nada mejor que darse un paseo por sus pintorescas callejuelas.  El casco histórico no es muy grande, y se puede recorrer con calma. Admirar sus elegantes y coloridas fachadas y sus rincones estrechos y recoletos, es todo un placer para los sentidos.

Destacan sus hermosas contraventanas de madera, con reminiscencias de casas de montaña en los Alpes franceses o suizos. Adornadas, coloridas, pintadas con delicadeza y elegancia, llaman poderosamente la atención. Para coger fuerzas, merece mucho la pena tomarse un aperitivo en sus hermosas y estrechas callejuelas o en alguna de sus elegantes plazas del casco histórico.

Ciudad histórica, con mucho que  ver

Perpiñán es una ciudad con mucha historia que merece la pena conocer. Su centro histórico no es muy grande, pero es espectacular porque guarda tesoros que no dejarán de sorprender al visitante. El Castillet es, sin duda, uno de los monumentos más destacados de esta hermosa ciudad. .

El Castillet es el punto más estratégico de la ciudad, pues es la puerta del antiguo centro histórico, levantado nada menos que en el siglo XIV. Funcionó como cárcel, aunque en la actualidad alberga el Museo de Historia de la Cataluña Norte. En plena noche, sus luces rojas y amarillas iluminan la ciudad. El Castillet es la puerta de entrada al casco histórico de la ciudad.

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La Catedral de Saint Jean Baptiste es también una grata visita. Construida en el siglo XV se encuentra ubicada en una de las plazas más hermosas de la ciudad, la plaza Gambetta, hermosa y tranquila para sentarse o pasear.

El Palacio de los Reyes de Mallorca es un gran edificio y un buen ejemplo de la arquitectura militar del la Edad Media. Sus preciosos jardines ofrecen una vista espectacular de la ciudad de Perpiñán. La Casa Xanxo, ejemplo de edificio señorial del siglo XVI es una casa gótica espectacular con grabados elegantes que merece la pena visitar.

Merecen también destacarse el edificio del Ayuntamiento con una elaboradísima y elegante fachada, y la Plaza de la República, centro neurálgico de esta ciudad, hermosa plaza para pasear y tomar un refresco, y donde los fines de semana se levanta un mercadillo que merece la pena visitar.

Perpignan

Hora de disfrutar de su excelente gastronomía de Perpiñán

La gastronomía de esta parte del país vecino cuenta con productos del mar y de la tierra que resultan exquisitos para cualquier paladar.  Una curiosidad es que muchas recetas tienen reminiscencias de la cocina catalana de toda la vida.

El vino moscatel de Rosellón, capital de los Pirineos Orientales, ofrece un exquisito moscatel, vino dulce de aromas afrutados. Se suele servir bien fresco a la hora del aperitivo, y en ocasiones, se acompaña con quesos de sabor fuerte. Toda esta zona es rica en viñedos que en nada tienen que envidiar a los españoles o a los italianos. La calidad del vino de esta localidad es, sin duda, extraordinaria.

Destaca también la anchoa de Colliure, con sal, en salmuera o marinada con un buen aceite de oliva. Presentada en latas de conserva, suelen consumirse como aperitivo sobre pan tostado, y también se presentan acompañadas de una fresca ensalada verde.

Cargolada y Escalivada

Entre las curiosidades culinarias que provienen, sin duda, de su herencia histórica catalana, destacan la escalivada y los caracoles. En Perpiñán se conserva la tradicional receta de escalivada, consistente en una mezcla de verduras asadas y marinadas en aceite de oliva. Tiras de berenjenas, pimientos, tomates y cebollas, marinadas con aceite de oliva, pimienta, tomillo y sal, son el perfecto acompañamiento o aperitivo.

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Si nos entusiasman los caracoles, la cargolada es un plato casi obligatorio y exquisito. Caracoles a la barbacoa con una preparación algo distinta a la catalana, pero con una materia prima que nos recordará, sin duda, a los platos catalanes de siempre. Servidos con mantequilla de ajo, y una vez braseados, harán las delicias de los más gourmets.

Para los amantes del mar, las ostras de Gleucate, criada cerca de Perpiñán desde hace décadas, son espectaculares. Además, son una seña de identidad distintiva de esta localidad, muy demandada y apreciada por locales y también por turistas. Las ostras de criadero, son uno de los motores más importantes de la economía de esta zona.

Disfrutar de un buen almuerzo para reponer fuerzas, es uno más de los atractivos de esta ciudad. Todos sus productos son, sin duda, originales, sabrosos y se salen de lo habitual.

Una tarde de compras en Perpiñán

Los comercios más destacados se concentran en el centro histórico de Perpiñán. Comprar regalos y recuerdos es fácil, porque todo está a mano. Las tiendas son verdaderamente elegantes y merece la pena visitarlas. Frente al Castillet se pueden encontrar los comercios más destacados en venta de conservas.

Para encontrar moscateles de calidad y buenos vinos de la región, hay vinotecas de gran calidad en el centro. Podremos catar los mejores vinos, y también tomar la mejor decisión. Además, hay un comercio que es mítico, la tienda de los hermanos Guillaume, que ofrecen, con extraordinaria simpatía, sus mejores surtidos de embutidos y carnes.

Perpiñán es una encantadora ciudad con mucha actividad turística y cultural. Tiene mucho que ofrecer: sus monumentos, su gastronomía, y sobre todo el calor de sus gentes. Merece la pena disfrutar de esta ciudad tan cercana, y con costumbres tan parecidas. La capital de la Cataluña Francesa es para pasar unos días inolvidables, siempre en buena compañía.

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