Europa

Carcasona ¿Qué ver y hacer en esta ciudad histórica de la provenza francesa?

Qué ver y hacer y Carcasona

Carcasona, situada al sur de Francia, es la más grande y más bonita ciudadela medieval de Europa. En 1996 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO gracias a todo su conjunto medieval. Su muralla, sus torres y fortificaciones hacen que pisar Carcasona se convierta en un viaje al pasado. Se calcula que cada año recibe la visita de 5 millones de personas aproximadamente. ¿Por qué será?

¿Qué ver en Carcasona?

En la Ciudadela y su parte interior

La puerta de Narbona

La Puerta de Narbona de la Ciudadela

La puerta principal a la Ciudadela de Carcasona, y la única que permite la entrada, es la de Narbona. Se la considera la más bonita de todas aunque la de Aude también es bastante impresionante. Normalmente la de Aude es la que marca el final de la visita y se recomienda visitarla durante el atardecer, momento en el que su belleza es aún mayor.

La Puerta de Narbona tiene a sus lados dos grandes torres que fueron restauradas, al igual que toda la muralla, en tiempos de Viollet-le-Duc. Justo delante se encuentra una copia del busco de Carcas, que fue la princesa sarracena que le dio el nombre a la ciudad. El busto original se encuentra en el interior del castillo.

Vale la pena pararse un momento en esta majestuosa puerta y observar el doble sistema de murallas que rodea por completo la Ciudadela.

Las murallas

Todos los que visitan Carcasona adoran pasear entre las murallas. Las primeras se levantaron en la época galo-romana, cuando nació la ciudad, pero en la época medieval se levantó el segundo cinturón defensivo. Así que entre la muralla exterior y la interior se formó una especie de paseo que permite dar la vuelta entera a la Ciudadela e ir conociendo cada una de sus 52 torres. Es un bonito lugar para sacar fotografías.

La Ciudadela

La Ciudadela es una ciudad medieval que fue lugar de residencia de los vizcondes Trencavel, que fueron los señores de Carcasona, y de varias familias nobles. Por este motivo pueden verse todavía hoy en día mansiones y palacetes que, aunque han sido remodelados, aún conservan su esencia medieval. Hay varios puntos de interés dentro del recinto amurallado, como el gran y el pequeño pozo, que sirvieron de defensa en época de asedios, la plaza Marcou, la plaza del Castillo y la Basílica de Saint Nazaire.

Carcasona se ha convertido en una ciudad bastante turística, así que en la Ciudadela no faltan bares, restaurantes y tiendas de recuerdos.

El castillo

Castillo de Carcassonne

El castillo es el gran monumento de Carcasona, por lo que su visita es prácticamente imprescindible. La entrada no es gratuita, los precios son de 9€ para los adultos y 7€ para niños y grupos. Nuestro consejo es que la entrada se compre con antelación para evitar colas. Hay opción a hacer la visita con guía o audioguía.

Este castillo fue la residencia de los vizcondes Trencavel, que fueron los señores de Carcasona. Del castillo medieval del siglo XII no queda mucho, lo que se ve hoy en día es la restauración de Viollet-le-Duc. Muchas de sus salas interiores pueden visitarse, aunque, en general, son bastante minimalistas.

Una vez finalizada la visita, se puede acceder al Paseo de Ronda. Desde este paseo se obtienen unas vistas maravillosas de todo Carcasona y sus alrededores. Aquí se puede acceder solo a través del castillo y después de haber pagado la entrada de este.

Basílica de Saint Nazare

La Basílica Saint Nazare es la más importante de Carcasona

El Paseo de Ronda termina justo delante de la Basílica de Saint Nazare, la iglesia más importante de la ciudad y también la única. Su construcción se inició durante la época románica y finalizó en la gótica. Durante un tiempo se consideró catedral pero, finalmente, pasó a considerarse basílica.

En la parte exterior de la Ciudadela

El canal de Midi

El canal de Midi une el Mediterráneo con el Atlántico y es una de las obras de la ingeniería más importantes del siglo XVII. La importancia de este canal navegable es tan alta que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Tiene un total de 241 kilómetros y el tramo más conocido es el que une Marseillan con Toulouse, pero en Carcasona puede disfrutarse de un paseo precioso. El recorrido dura una hora y media aproximadamente, es bastante tranquilo y suele tener un guía que explica un poco la historia del canal y su importancia dentro del comercio, entre otros datos de interés.

¿Qué hacer en Carcasona?

Gastronomía

Probar la cassoulet 

La cassoulet es un plato típico de Carcassonne y puede encontrarse en prácticamente cualquier restaurante de la ciudad o, incluso, preparado para llevar en tiendas. El plato está compuesto por judías blancas con pato confitado y puede acompañarse con foie, quesos y vino de la zona. Dentro de la Ciudadela el precio de este plato suele ser un poco más elevado, pero alrededor de esta puede encontrarse a un precio más asequible y de una calidad excelente.

Otros platos

Además de la cassoulet, en esta preciosa ciudad medieval pueden degustarse algunos guisos muy típicos de la región, como los estofados de carne de caza. También son muy típicos de la zona la sopa bouillabaise hecha de pescado, los clásicos patés de hígado de pato o los caracoles de Languedoc, que los saltean con jamón y perejil.

Los más golosos no pueden dejar escapar los briques y los paves. Y a los que les guste el buen vino tendrán una amplia carta de tintos, rosados y blancos.

Pasear de noche

Carcasona de noche se transforma

Recomendamos pasear por la Ciudadela de noche, cuando la mayoría de turistas han desaparecido, las tiendas han cerrado y todo está mucho más tranquilo. Es justo en este momento cuando la ciudad se ve envuelta en una suave y tenue luz mostrando otra imagen de ella.

Hay muchos bares que disponen de terraza. Sentarse en alguna de ellas para descansar y observar los alrededores puede ser una bonita manera de terminar el día, sobre todo si está situada cerca del castillo.

Actividades en familia

Carcasona es una ciudad a la que se puede viajar con niños sin problemas. Además, hay actividades perfectas para ellos.

A unos 7 km de la ciudad se encuentra el Lac de la Cavayére. Allí los niños y los no tan niños pueden bañarse y jugar hasta quedarse sin fuerzas. También hay playa, chiringuitos y hasta un parque acuático flotante con toboganes.

Justo al lado de este lago se encuentra el Parque O2 Adventure, donde los niños pueden caminar entre árboles, cruzar un lago en tirolina y hacer varias rutas acrobáticas forestales. Obviamente todas ellas son seguras y no suponen ningún peligro para los pequeños.

Y si los niños son muy pequeños se puede coger el Petit Train, un trenecito que recorre toda la ciudad.

Tampoco hay problemas en viajar con animales. Esta pequeña ciudad francesa es muy dog friendly y no hay problema en que perros de cualquier tamaño recorran la Ciudadela. Aunque no los aceptan dentro del castillo o la basílica.

¿Cómo llegar?

Cómo llegar a Carcasona

La manera más rápida de llegar a Carcassonne desde España es en coche, aunque el coste puede ser algo elevado a causa de los peajes y el coste de la gasolina, que es más alto en Francia.

También se puede llegar en tren desde Madrid y Barcelona. El tren desde Madrid no es directo, para en Barcelona o Perpignan. Desde Barcelona sí los hay directos.

Carcasona dispone de aeropuerto pero, aunque podría ser bastante cómodo, de momento no existen vuelos directos desde España.

Ver comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir